Del control a la orientación
La incertidumbre dejó de ser una excepción para convertirse en una constante. Cambios económicos, tecnológicos y sociales obligan a las organizaciones a adaptarse de manera continua.
En este contexto, el liderazgo basado en el control pierde efectividad. Nadie tiene todas las respuestas y pretenderlo solo genera rigidez y desconfianza. Liderar hoy implica orientar, no imponer.
Los líderes efectivos construyen marcos de sentido, facilitan la toma de decisiones y sostienen la cohesión del equipo en medio del cambio. Escuchar se vuelve tan importante como decidir.
Más que certezas absolutas, los equipos necesitan coherencia y criterio.


